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Vivir con su pareja o iniciar una relación seria en la que implique compartir finanzas no es fácil, sobre todo cuando sus ideas son opuestas. Conforme convive más con su pareja puede darse cuenta que tipo de actitudes tienen hacia las finanzas. Uno puede ser una persona sumamente ahorrativa, mientras la otra despilfarre dinero ¿Cómo puede manejar una relación con estas personalidades?

Las parejas con ideas opuestas en las finanzas

Las ideas opuestas en las finanzas pueden causar muchas peleas en su relación que pueden agravarse. Pero también es algo que sin duda puede equilibrarse, para eso tenemos unos consejos.

1. La comunicación con los problemas financieros

Antes de culpar a su pareja o tener discusiones sobre los problemas financieros, debe saber de dónde vienen. La mayoría de las actitudes o hábitos que tenemos se forjaron en nuestra niñez, en la forma como fuimos educados.

Si en casa solía haber muchos problemas financieros es probable que repita patrones, pero no se preocupe siempre puede cambiarlos. Por otra parte la sociedad también influye de gran manera en su forma de consumir.

Ahora que ya sabe cuáles son los principales motivos de sus patrones financieros, haga con su pareja un análisis. Una vez que identifiquen sus pautas podrán hacer acciones para cambiarlas.

2. El presupuesto es de dos

Esta es una de las herramientas básicas para contar con buenas finanzas. Sin embargo ahora que se encuentra con su pareja, este presupuesto debe ser compartido. Por otra parte no se debe perder la parte del presupuesto individual ya que es la mejor manera de analizar sus entradas y salidas de dinero.
Es aquí, con en análisis de sus presupuestos por separado, que puede darse cuenta de quién está gastando más o menos dinero. Mientras la persona qué gasta más deberá ajustar sus salidas de dinero, la otra debe perder el miedo a gastar un poco.

Un punto importante es tener un fondo de ahorro en común, y no olvidar establecer sus metas financieras. Como pareja deben apoyarse para cambiar esos hábitos y mejorar en lugar de discutir, lo ideal es encontrar una solución juntos.

3. Los límites son importantes

Aunque pareciera que solo el despilfarrador debe cambiar sus hábitos, ambos deben poner límites en sus costumbres financieras. Las cosas deben ser equitativas y la persona ahorrativa debe aprender a no guardarse todo el dinero.

4. Hablen sobre las finanzas

La comunicación es básica en las relaciones y también debe incluir temas como las finanzas. Lo recomendable es encontrarse organizado sobre este tema y designar un día a la semana para hablar sobre el tema. De esta manera podrán hacer los cambios necesarios y cambiar las estrategias para llegar a sus metas.

5. La ayuda extra no está de más

Si requieren ayuda extra, procuren que provenga de personas profesionales y preparadas en el tema. Acudir a familiares y amigos lejos de ayudarlos, puede agravar su situación ya que no tendrán una opinión objetiva.

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